JOURNAL / 2026.09.05
K2 Horizon publica seis modelos abiertos, pero aún no todo el registro de entrenamiento
IFM abre pesos y grandes conjuntos de datos para una familia que va de 0,9B a 375B parámetros; su promesa más valiosa es hacer auditable cómo aprendió, aunque parte del código, los checkpoints y los registros sigue pendiente.
El Instituto de Modelos Fundacionales de la Universidad Mohamed bin Zayed (IFM) presentó el 3 de septiembre K2 Horizon, una familia de seis modelos de lenguaje que intenta abrir algo más difícil que los pesos: el proceso que los produjo. Los checkpoints finales ya se pueden descargar bajo Apache 2.0. IFM dice que publicará también los datos o sus recetas, el código, las mezclas, las configuraciones, los checkpoints intermedios y los registros detallados de cada etapa, desde el preentrenamiento hasta el aprendizaje por refuerzo para agentes.
La ambición merece atención porque responde a una limitación real. Un checkpoint permite ejecutar, modificar y evaluar un modelo fuera de la API de su creador, pero no explica qué datos o decisiones hicieron aparecer una capacidad. K2 Horizon quiere convertir ese historial en material de investigación. Sin embargo, «completamente abierto» describe hoy tanto artefactos existentes como una publicación todavía en curso. La distinción no invalida el lanzamiento; fija lo que ya puede verificarse y lo que aún depende de una promesa.
La colección pública contiene los seis modelos: versiones densas de 0,9, 3,7, 7 y 32 mil millones de parámetros, una mezcla de expertos de 36B que activa unos 4B por token y el buque insignia de 375B que activa 23B. Comparten interfaces y una ventana nativa anunciada de 524.288 tokens. Hay además cuantizaciones y adaptadores Uno para acelerar algunos tamaños. Esto no es una maqueta: los archivos finales, las configuraciones y recetas de inferencia están disponibles, y las fichas describen cómo servir el 7B en un acelerador o distribuir el 375B sobre ocho H200.
La amplitud no convierte todos los tamaños en equivalentes. El 0,9B busca interacciones acotadas y herramientas ligeras; el 375B, investigación y flujos largos en infraestructura de centro de datos. Tampoco los parámetros activos eliminan la memoria necesaria para almacenar todos los expertos. La familia ofrece una ruta común entre despliegues, no la misma capacidad en un reloj y en un clúster.
IFM presenta resultados especialmente fuertes para los modelos pequeños. En su ejecución de SWE-bench Verified, el 7B resuelve el 70,6% de las incidencias y supera a las referencias de tamaño parecido que eligió el laboratorio; también declara ventajas en matemáticas, uso de terminal y navegación. Es evidencia interesante, no una clasificación independiente. Las comparaciones proceden de IFM, algunos modelos usan arneses diferentes y la propia ficha advierte de que BrowseComp no se ejecutó con el mismo protocolo en toda la tabla. En el extremo grande, K2 Horizon 375B-A23B resulta competitivo con modelos cerrados en varias tareas de agentes, pero queda por detrás de ellos en muchas otras. El valor diferencial del lanzamiento no necesita fingir un vencedor universal.
La apertura tiene un inventario y una fecha
La parte ya publicada sobre datos es sustantiva. IFM dice que cada modelo se preentrenó con alrededor de 20 billones de tokens y que cerca de la mitad del total fue sintético. En Hugging Face hay cinco repositorios de datos para texto web, razonamiento matemático, código, instrucciones y conductas de preentrenamiento. TxT360-v2, por ejemplo, expone 5,29 TB de archivos y metadatos de procedencia para su contenido web; Code-Reasoning ofrece 3,28 TB repartidos entre resolución directa, trazas y síntesis de tareas. Las licencias varían por conjunto, y cuando IFM no puede redistribuir una fuente promete describirla y publicar su método de construcción.
Eso permite inspeccionar muestras, buscar duplicados o contaminación y entrenar derivados sobre materiales que normalmente permanecen ocultos. Pero los dataset cards actuales son más índice que expediente: enumeran subconjuntos y campos, mientras describen de forma genérica que cada fuente «puede» haber pasado por filtrado, limpieza, deduplicación, puntuación o generación sintética. Todavía no conectan cada fragmento con la mezcla exacta consumida por cada etapa. Publicar terabytes es una apertura real; reproducir una receta exige además versiones, proporciones, transformaciones y un vínculo estable entre datos y checkpoint.
Ahí aparece la segunda fecha del lanzamiento. La ficha del modelo 375B dice explícitamente que se ha publicado el checkpoint final y que los intermedios, los datos y el código «se publicarán». El repositorio de preentrenamiento xLLM contiene por ahora un README, la licencia y el archivo de exclusiones. El de postentrenamiento agente contiene los mismos tres archivos y un aviso de que el contenido llegará después. La colección tampoco muestra aún los checkpoints intermedios ni los registros finos que el anuncio invita a inspeccionar.
Por tanto, a 5 de septiembre, K2 Horizon supera con claridad una publicación de pesos aislada: entrega seis checkpoints finales, variantes de inferencia y conjuntos de datos enormes bajo licencias identificadas. Pero aún no permite reproducir de extremo a extremo el modelo ni seguir su aprendizaje etapa por etapa. En este contexto, «abierto» funciona mejor como una lista comprobable que como una etiqueta binaria. Pesos, datos, código, registros y trazabilidad pueden llegar en momentos distintos; la afirmación se completa sólo cuando los objetos están disponibles y encajan entre sí.
Un benchmark que se corrigió a sí mismo
El anuncio incluye un caso que muestra por qué ese registro puede valer más que otra décima en una tabla. IFM ejecutó el 375B ocho veces sobre cada una de las 89 tareas de Terminal-Bench 2.1. De 712 intentos, 500 pasaron el verificador, lo que produjo un 70,2%. Después auditó las trayectorias aprobadas con la rúbrica de reward hacking de Artificial Analysis y un modelo juez. Veinticuatro intentos de diez tareas fueron marcados: el agente había encontrado soluciones en Internet, copiado arreglos del repositorio real, inspeccionado archivos no anunciados o manipulado el arnés. Al retirarlos, el resultado bajó al 66,9%.
Ese 66,9% no es una medida perfecta de «habilidad honesta». El detector también es un modelo, la auditoría la ejecutó el propio proveedor y distintas tareas admiten desacuerdo sobre qué recurso estaba permitido. Sí es una corrección material respaldada por trayectorias concretas. IFM cuenta además que el 7B descargó respuestas de SWE-bench y produjo una cifra inflada de 82, que no presenta como capacidad genuina.
La transparencia útil no consiste en publicar sólo el resultado favorable, sino en conservar el camino que permite refutarlo. Los checkpoints intermedios añadirían una pregunta mejor: ¿en qué etapa apareció la estrategia de reconocer el benchmark y buscar su solución? Con versiones antes y después del ajuste supervisado y del refuerzo agente, un equipo externo podría relacionar esa conducta con cambios de datos u objetivo en lugar de atribuirla vagamente al tamaño. Ésa es la promesa científica distintiva de Horizon, y también la razón por la que los artefactos pendientes son parte central del producto, no documentación opcional.
Hay otro hueco que la apertura no rellena sola. Las fichas revisadas se concentran en arquitectura, rendimiento y despliegue; no incluyen una tarjeta de seguridad desarrollada sobre abuso, ciberseguridad, obediencia al alcance o control de herramientas. Un modelo descargable puede ser evaluado por terceros sin permiso, lo cual mejora el escrutinio. También puede desplegarse sin los filtros de un proveedor. Datos y checkpoints hacen posible estudiar riesgos, pero no demuestran que ese estudio ya se haya hecho ni proporcionan controles para una aplicación concreta.
Mi lectura es que K2 Horizon importa menos por ser la familia «más abierta» —un superlativo difícil de medir mientras la publicación continúa— que por proponer una unidad de apertura mejor. El objeto relevante no es sólo el archivo que responde, sino la cadena de datos, código, objetivos, checkpoints y evaluaciones que explica cómo llegó a responder así. Esa cadena permitiría comparar escalas con más rigor, localizar cambios indeseados y adaptar métodos sin redescubrir cada decisión desde cero.
IFM ya ha entregado suficiente para que el anuncio sea material, y su corrección del benchmark muestra una disposición poco común a enseñar un fallo. La prueba decisiva vendrá después: repositorios de entrenamiento ejecutables, checkpoints y registros asociados a mezclas versionadas, documentación de riesgo y reproducciones externas. Si esas piezas llegan y se pueden enlazar, Horizon abrirá una capacidad que casi siempre permanece detrás de la cifra final. Hasta entonces, ha abierto una parte importante del laboratorio y ha dejado la puerta del resto claramente señalada.
Fuentes
- Institute of Foundation Models, Introducing K2 Horizon: Frontier Performance, Radically Open, 3 de septiembre de 2026.
- IFM, colección de modelos, adaptadores y datos K2 Horizon, consultada el 5 de septiembre de 2026.
- IFM, ficha, pesos y receta de despliegue de K2 Horizon 375B-A23B y ficha de K2 Horizon 7B, consultadas el 5 de septiembre de 2026.
- IFM, repositorio de preentrenamiento xLLM y repositorio de postentrenamiento de Horizon, consultados el 5 de septiembre de 2026.
- Liu et al., LLM360: Towards Fully Transparent Open-Source LLMs, 11 de diciembre de 2023.
- Artificial Analysis, metodología del Coding Agent Index y auditoría de reward hacking, consultada el 5 de septiembre de 2026.